dimecres, 18 de febrer de 2015

SANT AGUSTÍ



Ya estamos a las puertas de la Semana Santa 2015 que, como suele ser habitual en Tarragona, inicia sus preparativos en el mes de Enero y Febrero. Hemos dejado el año 2014 con la novedosa satisfacción de poder contemplar una buena parte de nuestra imaginería en el templo de Sant Agustí, a una determinada hora del día. Esto constituye una excelente oportunidad para dar a conocer el patrimonio artístico de nuestra Semana Santa. Su privilegiada ubicación, en un punto neurálgico de transito de visitantes, permitirá, en un futuro, entrar en el circuito habitual de visitas a lugares interesantes de la ciudad. Actualmente se cubre un primer objetivo como es el de una correcta colocación y conservación.
Por desgracia nuestras iglesias no suelen ser refugio de imágenes de la Semana Santa con posibilidades de ser objeto de devoción y culto durante todo el año como ocurre en otros lugares. Existen otros templos que resguardan pasos  solamente visibles en puntuales ocasiones al permanecer cerrados la mayor parte del tiempo. Por lo tanto, se subsana una cierta carencia en una faceta un tanto olvidada de nuestro patrimonio ciudadano.
El almacenamiento, una vez finalizada la procesión del Santo Entierro, de estos misteris en lugares inapropiados expuestos a cambios de temperatura, humedades, polvo y otras incidencias negativas producía desazón y tristeza. Daba la sensación de olvido y desprecio a un significativo legado artístico de nuestra ciudad. Los pasos de Semana Santa son la esencia primordial e innegable de la misma. En ocasiones, las Cofradías parecen olvidarlo dando más importancia y destinando sus limitados recursos económicos a otras cuestiones marginales y no precisamente genuinas. Pero esto es otra cuestión…
El pas del  Sant Sopar és observat per visitants a Sant Agustí . Foto N.D.
Desde la perspectiva de conservación un templo es el sitio más adecuado, asegurando una mejor preservación. Los restauradores profesionales identifican rápidamente cuando una imagen ha sido depositada en un almacén o en un  templo.
Sant Agustí constituye como un maná llovido del cielo. Después de algunas propuestas un tanto idílicas y utópicas se ha logrado disponer de un recinto  ideal para albergar nuestros, hasta hace poco tiempo, dispersos y ocultos misteris. Cumple dos objetivos básicos: CONSERVAR y MOSTRAR. Tanto el templo como los pasos se realzan, revalorizan y enriquecen mutuamente. Y esto, desde una perspectiva objetiva, tradicional y cultural, es tan importante como lo es tener locales destinados a otros elementos tradicionales tarraconenses recogidos en un museo apropiado (gigantes, cabezudos, águilas, mula, dragones…). Estamos ante otro valioso patrimonio de la ciudad con independencia de creencias religiosas o preferencias personales. Después de todo es justo expresar un reconocimiento y agradecimiento a las personas que han llevado a buen término esta positiva iniciativa tan beneficiosa para nuestra Semana Santa en general y para las cofradías que pueden disfrutar del citado cobijo, en particular.
Pero además representa un valor añadido ya que cabe la posibilidad de lograr otra vertiente pedagógica e informativa como es la de facilitar y ampliar un conocimiento, explicación y comprensión de la Pasión de Cristo, a través de las imágenes expuestas a nuestros niños en el caso que, en un futuro, se organicen vistas de colegiales.  
Pero dentro de esta lógica satisfacción aparece un atisbo de preocupación. Hace unas semanas estaba disfrutando de la citada muestra cuando, de pronto, me asaltó una razonable duda. ¿Qué sucedería si hubiera necesidad de evacuar rápidamente los pasos ante una emergencia, por ejemplo, de incendio? Alrededor de las siete horas de la tarde se podía observar unos coches aparcados delante de la misma puerta. Esta circunstancia impediría una precipitada SALIDA de los mismos. Después vendría el tema de CÓMO se retirarían. Los de ruedas sería menos problemáticos. Ocasionalmente podrían ser empujados por cualquiera de los presentes. Cosa prácticamente imposible para los pasos cargados a hombros. En estos momentos solamente l’Oració a l’Hort i Ecce-Homo cuentan con ruedas supletorias que permitirían un traslado semejante a los de ruedas. Posteriormente surgieron otras facetas relacionados con el citado RIESGO. De que manera se facilitaría la entrada y actuación de los servicios de bomberos. Es decir: Personas que disponen de llaves y su posible localización. Personal de cofradías directamente afectadas a movilizar en una primera instancia. Movilidad y maniobras a realizar para desalojar los misteris. Dispositivos antincendios, su colocación y funcionamiento… y más detalles a considerar para una determinada situación de emergencia. En definitiva se trata del establecimiento de un PROTOCOLO de actuación que ponga en movimiento entidades y personas afectadas (policía, bomberos, responsables de cofradías, etc.) para poder actuar con una cierta eficacia. Esto sería un tema de cierta prioridad y sin coste. Cuestión de estudio y promulgación.

Vehicles estacionats davant la porta principal de Sant Agustí. Foto D. P.
El anhelado objetivo y la inicial necesidad están aparentemente cubiertos en una  primera etapa. Pero aparecen más cuestiones a tener en cuenta. Con “aparcar” los pasos en la noche de Viernes Santo no acaba la responsabilidad de las cofradías directamente beneficiadas. Con el tiempo empiezan a vislumbrarse flecos a los cuales hay que hacer frente. A simple vista pueden relacionar aspectos de conservación, mantenimiento, vigilancia, gastos de limpieza, alumbrado, fechas y horas de apertura, turnos de guías, presentación y adorno adecuado de los pasos, cartelería, difusión y publicidad, etc., cuya responsabilidad se deberá determinar dentro del organigrama de la Agrupación de Asociaciones de Semana Santa. Ignoro si, en estos momentos, existe un equipo de trabajo especialmente dedicado a la finalidad antes mencionada y la organización de eventos que se pueden desarrollar en este esplendido marco. Hay una doble responsabilidad. Por una parte y la más importante de las cofradías beneficiadas. Tienen resuelta una problemática de protección y exhibición. Por otra el conjunto de la Asociación ya que está en juego un buen pedazo del patrimonio de nuestra Semana Santa. Esta muestra, supone tener expuesta una imagen externa de la misma, antes inexistente. Esta circunstancia obliga a cuidar, promocionar y casi diría MIMAR a lo que hay dentro de San Agustí. Pienso que sería lo razonable y conveniente. 

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